El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) informó que la campaña agrícola de verano en Uruguay estuvo marcada por el impacto del déficit hídrico y las altas temperaturas, factores que redujeron considerablemente la producción de los principales cultivos.
Según las estadísticas oficiales, la cosecha de soya alcanzó 1.975.817 toneladas, con un rendimiento promedio de 1.721 kilogramos por hectárea, cifras que reflejan una disminución de casi 50 % en la producción y un descenso del 45 % en el rendimiento respecto al año anterior.
El reporte evidenció además diferencias entre los cultivos de secano y aquellos bajo riego, donde los productores lograron mayores niveles de productividad pese a las condiciones climáticas adversas.
En cuanto al maíz, las autoridades estimaron una producción de 1.453.491 toneladas sobre una superficie de 252.986 hectáreas, aunque reconocieron que este cultivo también sufrió los efectos de la escasez de lluvias durante la temporada.




