Canadá ha registrado durante los últimos años una serie de incendios, actos vandálicos y ataques contra iglesias y otros lugares de culto, especialmente desde 2021. La situación ha generado preocupación entre comunidades religiosas y organizaciones que reclaman una investigación más profunda sobre las causas y motivaciones de estos hechos.
Un recuento actualizado hasta agosto de 2026 elaborado por Juno News contabiliza 133 iglesias cristianas que han sido vandalizadas, incendiadas o profanadas desde el anuncio realizado en 2021 sobre supuestos restos de menores en las inmediaciones de una antigua escuela residencial en Kamloops, Columbia Británica. Sin embargo, esta cifra procede de una base de datos de carácter periodístico y no constituye una estadística oficial del Gobierno canadiense.
Una investigación de CBC News identificó 33 iglesias destruidas por incendios entre mayo de 2021 y diciembre de 2023, de las cuales 24 fueron consideradas incendios provocados. Las autoridades, no obstante, no establecieron un vínculo general entre estos ataques y una organización religiosa específica. De hecho, investigaciones posteriores han señalado que las motivaciones de los responsables fueron diversas o, en numerosos casos, permanecieron sin determinar.
El incremento de incendios contra iglesias también ha sido objeto de investigaciones independientes. En mayo de 2026, The Democracy Fund anunció una investigación forense destinada a revisar aproximadamente un centenar de informes relacionados con ataques contra iglesias y sinagogas ocurridos durante los últimos años.
No existe evidencia de una campaña atribuida al islam
Aunque los ataques contra iglesias constituyen un problema serio, no existen pruebas que permitan afirmar que fueron ejecutados por musulmanes o que formen parte de una supuesta campaña del islam contra Occidente.
Fact-checkers han desmentido en varias ocasiones publicaciones en redes sociales que atribuyen incendios de iglesias a inmigrantes musulmanes. En algunos casos, las investigaciones determinaron que los incendios fueron accidentales. Por ejemplo, un incendio ocurrido en julio de 2025 en una iglesia de Quebec fue provocado por un rayo y posteriormente fue presentado falsamente en redes sociales como un ataque cometido por un inmigrante musulmán.
También se han registrado ataques contra otros lugares de culto en Canadá. Estadísticas oficiales de Statistics Canada incluyen los delitos de odio registrados por la policía según su motivación, entre ellos aquellos relacionados con la religión, lo que permite observar que la violencia y la discriminación religiosa afectan a distintas comunidades.
Por ello, aunque la ola de ataques contra iglesias en Canadá constituye un fenómeno que continúa generando preocupación y merece investigaciones exhaustivas, los datos disponibles no respaldan la afirmación de que exista una guerra declarada por el islam contra Occidente. Vincular de manera generalizada estos hechos con una religión completa sin evidencia específica puede contribuir a la difusión de información falsa o estigmatizante.




