Cada 5 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena, una fecha dedicada a reconocer el papel de las mujeres de los pueblos originarios en la defensa de sus derechos, territorios, culturas y tradiciones, así como a mantener viva la memoria de quienes marcaron el camino de la resistencia frente a la dominación.
La conmemoración rinde homenaje a Bartolina Sisa, guerrera y líder del pueblo aymara, quien fue asesinada el 5 de septiembre de 1782 en La Paz, Bolivia, debido a su participación en la lucha anticolonialista.
Su legado se convirtió en un símbolo de resistencia y reivindicación para las mujeres indígenas de América Latina, quienes a lo largo de generaciones han desempeñado un papel fundamental en la preservación de sus territorios, conocimientos ancestrales, prácticas tradicionales y formas de vida.
La fecha también busca visibilizar los desafíos que enfrentan actualmente las mujeres indígenas y destacar su aporte a la conservación de la identidad cultural de los pueblos originarios. Sus conocimientos sobre la tierra, la medicina tradicional, la alimentación y otros saberes ancestrales constituyen parte importante del patrimonio cultural de Nuestra América.
De acuerdo con las cifras citadas en torno a esta conmemoración, en América Latina existen alrededor de 522 pueblos indígenas, cuya población conjunta se estima en unos 42 millones de personas. Las mujeres representan aproximadamente el 59 % de esa población, lo que evidencia su importante presencia dentro de las comunidades originarias.
