Una potente tormenta azotó Toronto y varias zonas del sur de Ontario, provocando inundaciones repentinas que transformaron importantes vías de la ciudad en auténticos canales de agua y dejaron numerosos vehículos atrapados.
Las intensas precipitaciones registradas el miércoles 2 de septiembre provocaron acumulaciones superiores a los 100 milímetros de lluvia en algunos sectores, acompañadas de fuertes ráfagas de viento y granizo. La combinación de estos fenómenos ocasionó inundaciones en calles, avenidas y pasos inferiores, dificultando la circulación y obligando al cierre de importantes carreteras.
Entre las zonas más afectadas estuvo la Don Valley Parkway (DVP), donde varios automóviles quedaron varados en medio del agua. Imágenes difundidas tras el temporal mostraron vehículos parcialmente sumergidos y conductores atrapados mientras intentaban atravesar las zonas inundadas.
Las inundaciones también afectaron otros puntos de la ciudad, incluyendo sectores de la Gardiner Expressway, Lake Shore Boulevard y calles del centro de Toronto. La emergencia obligó a implementar cierres viales y provocó interrupciones en algunos servicios de transporte público.
La situación también alcanzó al Michael Garron Hospital, cuyo servicio de emergencias resultó afectado por la entrada de agua, aunque permaneció operativo. Asimismo, el aeropuerto Toronto Pearson registró numerosas demoras y cancelaciones de vuelos como consecuencia de las condiciones meteorológicas.




